lunes, 10 de agosto de 2009

Un mes más...

Llora en silencio, sus ojos denotan cansancio y noches perdidas, sus dos manos tiemblan movidas por el viento, sus labios hermosos de la pena se desgajan, se secan, insensible sonrisa los adornan. Ella sabe lo que ocurre dentro de sí, muere lentamente con cada exhalación de dolor, se erosiona con el paso de los minutos, su alma se desperdicia en sentimientos terrenales que la anclan al lodo, aun no sabe cómo salir.
Desea gritar, con las manos temblorosas busca aumentar el sentimiento sonoro, no lo consigue, hunde entre sus negros cabellos revueltos sus manos como si quisiera alcanzar sus pensamientos y ordenarlos. Camina un poco más a tientas, sus ojos no son generosos en la obscuridad, oye latir su corazón pero no dentro de ella, lo escucha distante y perdido sabe que está herido.
Entre los escombros de lo que un día fue su glorioso e impotente orgullo busca migajas de felicidad las devora no las saborea, ya no sabe cómo, pierde la noción del tiempo los años recorren su piel, sus parpados y aquellos prodigiosos ojos envejecen. Llora en silencio y finge su sonrisa un día más, un mes más, un año más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario