A media noche, con la luz quedito, un aire tibio de verano, cerquita uno del otro con mi oído pegado a tu mano, me gusta escuchar, charlar con esa femenina figura que de tus brazos no escapa, sutilmente acostada en tu cuerpo, acomodada para ser mecida y acariciada, para ser tocada y rasguñada, me cuenta historias de amor de amantes apasionados, con los corazones rotos dejan mis pensamientos congelados, en un letargo de historia susurra a mis oídos poesía absoluta, consiente mis tímpanos con melodías preciosas, de lagrimitas del alma desborda mis oídos, llena mi corazón de aire caliente, de suspiros no dolientes, de bochornos apetitosos mi piel acalora.
De 1600 cuéntame, de manos agiles presume, con ruidos y uñas describe mi muerte, cuenta mis días y mis pasos, canta mi alegría.
De luchas épicas me canta de soldados antiguos y sus años perdidos, canta himnos al amor, de estaciones, de árboles secos llena mis ojos, de arena mis parpados, con flores mi cabeza y refresca mi boca abierta. Invocador de sentimientos llévame lejos, a mundos contentos, comparte con migo tus paisajes.
De arpegios hazme castillos, hazme soldados de notas, cuídame del engaño, protege mi alma de lo vano.
De 1600 cuéntame, de manos agiles presume, con ruidos y uñas describe mi muerte, cuenta mis días y mis pasos, canta mi alegría.
De luchas épicas me canta de soldados antiguos y sus años perdidos, canta himnos al amor, de estaciones, de árboles secos llena mis ojos, de arena mis parpados, con flores mi cabeza y refresca mi boca abierta. Invocador de sentimientos llévame lejos, a mundos contentos, comparte con migo tus paisajes.
De arpegios hazme castillos, hazme soldados de notas, cuídame del engaño, protege mi alma de lo vano.
Ahora cuéntame novelas, báila danzón, del ritmo lento enamora mis nervios, has de mis oídos figurines domésticos, esculpe mis fantasías a tu son.
Imaginemos ser viejos y del tiempo burlarnos, oliendo nuestros huesos secos recuerda con migo momentos cálidos, noches de aire a perlado, donde mi oído a tu mano, y tus dedos a su ombligo.
Imaginemos ser viejos y del tiempo burlarnos, oliendo nuestros huesos secos recuerda con migo momentos cálidos, noches de aire a perlado, donde mi oído a tu mano, y tus dedos a su ombligo.
...a Josias Castillo un músico que imagina, canta, cuenta.
y me deja poner mi oído en su mano...

y añoraras volver a ver mi rostro y sentirme cerca,pero esta vez me va a tocar a mi escoger . . .
ResponderEliminarwow... que buen escrito hermana mia ...
es de lo mejor que eh leido...en serio.
te amo hermanita,muchito muchito.